Agua enzimática o Rejuvelac

Hace poco descubrí esta maravilla, y  estoy feliz. La verdad es que siempre ando a la búsqueda de bebidas y alimentos cargados de probióticos. Soy una total convencida de la necesidad de su consumo diario (si quieres saber por qué, sólo tienes que dar click aquí), y prefiero hacerlo evitando las carnes y los lácteos, así que, cuando leí sobre el rejuvelac no sólo me puse muy feliz, sino que inmediatamente me di a la tarea de probarlo. ¡Me encantó! No sólo es muy pero muy fácil de hacer sino que es un 2X1, y a mi me encantan los 2×1 🙂

Te digo que es un 2X1 porque el rejuvelac se hace con germinados (¿no sabes qué son o cómo se hacen? no hay problema, da click aquí y te lo cuento), entonces, para poder tener del uno hay que hacer de los otros. Al final, termina uno llenándose de muchos probióticos con la bebida y de muchisisísimos nutrientes con los germinados. Yo siempre aprovecho y germino un poquito de más para agregarle a cualquier receta.

¿Y por qué es tan maravilloso el rejuvelac? Porque al estar lleno de enzimas y probióticos contribuye con los procesos digestivos, combate el estreñimiento y los gases; está cargado de vitaminas E, K y varias del grupo B, lo que significa que ayuda a la buena vida de la piel, le da la pelea a las arrugas; estimula el crecimiento de bacterias buenas en el intestino, por lo tanto, ayuda a reforzar el sistema inmune y hasta a mejorar el estado de ánimo. También contribuye en los procesos de eliminación de toxinas y desinflamación, pues tiene ácido láctico y ayuda a la limpieza del colón a través de su buen trato con las bacterias, esto significa que es bueno para darle la pelea, entre otras cosas, a la gastritis y la colitis.

Ahora a pesar de tanta belleza, tengo que ser sincera, no te voy a decir que el rejuvelac sea la bebida más rica que me he tomado en la vida, de hecho, su sabor no es que me encante. Hay que escoger bien los germinados con los que se hace. Los de cereales suelen ser menos amargos o fuertes que los de legumbres. O, puedes hacer como yo le hago, que en vez de tomármelo solito o construir bebidas refrescantes con él, lo que hago es que lo vuelvo la base líquida de mis smoothies diarios; de esa manera escondo el sabor del rejuvelac pero le aprovecho todísimos sus beneficios, volviendo mis desayunos líquidos una súper bomba alimenticia.

Pero bueno, sin más preámbulo, aquí te dejo esta maravilla probiótica:

Los ingredientes:

  • 1 taza de algún cereal o legumbre germinada
  • 1 litro de agua

Cómo se hace:

  • En un frasco de vidrio se pone el agua y los germinados
  • El frasco se tapa con una malla y una banda elástica para que reciba oxígeno. Si es un frasco de sello hermético, se deja la tapa sin cerrar (queda un poquitín levantada)
  • La mezcla se deja reposando durante 48 horas.
  • Se cuela y la bebida resultante (que debe ser un agua un poco turbia y con burbujas por encima), se envasa en un recipiente de vidrio y se refrigera.
  • Los mismos germinados que se usaron para hacer el rejuvelac se pueden volver a usar en una segunda ronda. Esta vez, se dejan reposar solamente por 24 horas.

Aunque ya no tienen el mismo valor nutritivo porque buena parte de sus nutrientes se han quedado en el agua, algunas veces, me como los germinados después de colar el rejuvelac, es que como que no soy capaz de tirarlos. Pero eso sí es algo que va al gusto de cada quien, al fin y al cabo «todo es cuestión de elección».

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