Agua

Hace unas semanas, hice un audio sobre la importancia de mantenerte hidratado y la forma correcta de hacerlo. A ese audio le vinieron muchas preguntas, así que decidí hacer otro, explicando algunos puntos de forma más detallada. A esa segunda parte también le surgieron muchos interrogantes, lo que me dejó ver que el asunto de la hidratación es algo que te interesa, y con lo que te sientes un poco confundido. Por eso, resolví escribir este post. Aquí te profundizo más sobre el agua, y además, te dejo unos tips útiles para aumentar su consumo.

Algunos datos

¿Sabías que la mayor parte de nuestro cuerpo está formada por agua? Y no es una exageración o una bonita metáfora, es la forma en que funciona nuestro cuerpo. Tal vez donde más tenemos agua es en nuestro cerebro, donde el 90% de su composición total, es ese precioso líquido. De ahí para abajo tenemos un poco más del 80% en la sangre, entre el 75 y el 80% en los músculos y alrededor del 20% en los huesos.

Eso significa, que cuando no tenemos suficiente agua en nuestro organismo, no podemos funcionar bien. Se disminuye la capacidad de concentración, es difícil pensar con claridad, se dificulta el movimiento… En general, se debilita el funcionamiento general del cuerpo. Se me hace que después de lo que te he contado ya entendiste, que no son solamente los riñones los que dejan de funcionar sin agua. Son TODAS y cada una de las partes de nuestro cuerpo las que necesitan mantenerse bien hidratadas.

Por eso, no se te haga raro que tantas cosas se puedan arreglar con un vaso con agua. Por ejemplo, un dolor de cabeza, un antojo, un ataque de nervios…Muchos de esos malestares, tan solo son síntomas, avisos que nos da el cuerpo para anunciar que le está haciendo falta un poco de agua. Sin darnos cuenta, más de la mitad de las veces que tenemos antojos, o un dolor de cabeza leve, son causados por deshidratación. Te propongo, que antes de consumir algún analgésico, o de echarle la culpa a tu falta de fuerza de voluntad, intentes probar a tomarte un vaso con agua. Tal vez te sorprendas con los resultados.

La hidratación

Mantenernos hidratados es tan importante como alimentarnos bien, ejercitarnos, meditar a diario, o descansar lo suficiente. Es tan simple como que, si no logra la suficiente hidratación, nuestro cuerpo puede dejar de funcionar. Cuando comenzamos a deshidratarnos, a nuestros órganos les cuesta trabajo realizar sus funciones y comienzan a andar más lento. Aparecen síntomas como dolores de cabeza, mareos, calambres musculares, estreñimiento, …y otros más graves como fallas renales, hepáticas o cardiacas.

Si somos un poquitín vanidosos, la falta de una hidratación adecuada también se ve reflejada en aspectos que consideramos importantes para la estética. Aparecen entonces las uñas quebradizas, la caída del cabello, los brotes o sensibilidades en la piel…

 

Foto por Joanna Kosinska, tomada de unsplash.com

Algunos mitos sobre la hidratación

  • Una de las creencias más comunes, es que cualquier cosa que consumamos nos va a hidratar. Lamento decirte que no. Existen ciertos alimentos líquidos, que por el gasto energético y metabólico que necesitan para descomponerse, en vez de hidratarnos surten el efecto contrario, es decir: nos deshidratan. Entre esos están las bebidas alcohólicas y las que contienen cafeína.
  • También solemos creer, que la hidratación solamente puede venir de fuentes líquidas. De nuevo, tengo que decirte que no es así. La naturaleza en su magnífica grandeza, nos ha proveído de alimentos con grandes cantidades de agua. ¿Te arriesgas a adivinar cuáles son? No es tan difícil: se trata de las frutas y las verduras. Es que ponte a pensar, no es casualidad, que justo en las estaciones en que hace calor, sea cuando están de temporada una mayor diversidad de frutas, y ciertos vegetales más acuosos. Esas están diseñadas para hidratarnos, sin generarnos un mayor gasto de energía.
  • Otra de las cosas que nos enseñaron desde niños, es que necesitamos tomar algún líquido con la comida. Eso es falso. Se trata tan sólo de una costumbre arraigada, que no tiene ningún fundamento desde el plano biológico. Ten en cuenta, que tan importante como saber con qué hidratarnos, es saber cuándo hacerlo. Si “mojamos” la comida estamos haciendo más pesada la digestión. ¿No te ha pasado que después de comer, incluso y si no ingeriste grandes cantidades de alimento, te sientes “embuchado”?

Intenta comenzar a comer sin agregar líquidos en tus comidas. Asegúrate de que siempre haya vegetales en tu plato, esos aportan una buena cantidad de líquido. Además, debes saber que tu cuerpo tiene su propio sistema de producción de líquido para humectar el bolo alimenticio. Se trata de la saliva. Y su producción se estimula a través de la masticación. Por eso es que escuchas tanto y por todas partes que es importante masticar bien y comer despacio. Porque es la forma de utilizar de forma correcta nuestra biología.

Nada como el agua

Si bien es cierto, que podemos encontrar diferentes fuentes para hidratarnos de forma adecuada y saludable, nada va a sustituir los beneficios del agua. Cuando tomamos agua, el cuerpo recibe una fuente de hidratación de forma inmediata. No tiene que gastar energía en ningún proceso metabólico. Esta no puede ser una buena noticia para todo el mundo, porque nuestro gusto instintivo por el dulce, hace que a muchas personas no les guste el agua porque “no les sabe a nada”.

A quienes les pasa eso les tengo dos opciones. La primera, es entender que nuestro paladar puede ser entrenado. De la misma forma en que la gente se acostumbra a comer sin sal, o sin azúcar, puede también acostumbrarse a tomar agua. La otra noticia, es que puedes hacer tus propias “aguas de sabores”, sin hacerle daño a tu salud. Aquí te dejo la receta.

La cantidad correcta

Hasta aquí ya tenemos clara la importancia de mantener nuestro cuerpo hidratado, también sabemos que la mejor forma de hacerlo es comiendo frutas y vegetales frescos y tomando agua. Ahora, gracias a la mucha información que hay al respecto, es probable que te estés preguntando, cuánta es la cantidad de agua que debes tomar al día.

Es cierto que existen fórmulas que te ayudan a establecer una cantidad dependiendo tu peso y estatura. Pero tienes que tener en cuenta, que eres un ser vivo, y por lo tanto cambiante. La cantidad de hidratación requerida puede variar dependiendo tu nivel de actividad física, el clima, los alimentos que ingieras, y hasta tus emociones.

Es que no es lo mismo estar en un lugar desértico que en uno húmedo, tampoco es lo mismo, estar todo el día sentados que ser atletas profesionales, ni es lo mismo tener 10 años que tener 40…y así, podemos seguir encontrando diferencias. La mejor manera de saber cuál es la cantidad correcta, es estar atentos a los mensajes que nos manda nuestro cuerpo. Él es quien realmente sabe cuándo le hace falta hidratarse, o cuando está teniendo problemas por el exceso.

Foto de Amritanshu Sikdar, tomada de unsplash.com

Los tips para lograrlo

Ahora que ya sabes todo esto, termino este escrito dejándote algunos tips que te pueden ayudar a mantener tu consumo de agua constante. Y que no se te olvide, que todo es cuestión de elección.

1. Consíguete un vaso/termo bonito.

Tal vez esta recomendación te suene un poco rara, pero te aseguro que es muy útil. Es mucho más fácil que nuestro cerebro quiera hacer, comer, o tomar algo, si ese algo le resulta agradable a la vista. Digamos que este es un pequeño truco para engañar a tu cerebro.

2. Mantén tu vaso/termo en un lugar visible y siempre lleno.

No esperes a estar muerto de sed para ir a buscar que tomar. Acostúmbrate a mantener tu vaso en un lugar visible. Puede ser sobre tu escritorio, en una mesa por la que pases con regularidad, en un cuarto al que entres de forma constante. Decide el lugar y ponte manos a la obra. Y claro, mantén el vaso con agua de forma permanente, porque de nada te sirve verlo, si no tienes que tomar. Si trabajas en oficina, aprovecha cada vez que se desocupa, como una oportunidad para pararte, estirarte y moverte de tu silla.

3. Toma agua de a poquitos.

El cuerpo aprovecha mucho mejor el líquido cuando lo recibe gradualmente. Si estás preocupado por cumplir tu cuota diaria, y te tomas un montón de líquido de un solo jalón, la mayor parte va a seguir derecho. Tomándolo así, Lo único que estarás logrando es tener muchas ganas de hacer pipí. En cambio, si cada tanto tomas un poco, tu cuerpo lo recibirá de mejor manera y lo aprovechará mucho mejor.

4. Carga un termo con agua.

No importa si al principio se te olvida que lo traes y no lo usas. Poco a poco te irás acostumbrando a él y comenzarás a consumir agua. Además, te ahorrarás el estar comprando agua cuando te acuerdes de tomarla. Asegúrate que se trate de un termo que te guste y procura que no sea de plástico.

5. Deja de competir y de presionarte.

Ten en cuenta que cada ser humano es diferente, y por lo tanto, tiene sus propias necesidades. No quieras tomarte muchos litros de agua al día, tampoco quieras tomarte la misma cantidad que toma tu amigo. Tal vez te sirva tener una cantidad promedio diaria, lo estableces como una meta o punto a llegar. Procura que se trate de una cantidad que se ajuste a lo que necesitas. Desde ahí puedes variaciones, dependiendo tus necesidades. Si estás intentando incorporar el hábito del consumo de agua en tu vida, ten en cuenta que todo es un proceso, y que como tal, debes aceptarlo y respetarlo.


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2 comentarios en “Agua”

  1. Cuando escucho que hay que beber, mínimo 2 litros de agua al día me sorprendo, parece una medida estándar para todo el mundo. Se olvidan de las frutas y verduras, que como dices contienen muchos líquidos. Y tambien hay quien se bebe casi dos litros de agua comiendo y luego no prueba nada en todo el día. O quien sólo consume cola y cree que como es líquido ya está.
    Me parece muy acertado tu artículo aclarando conceptos.

    • Hola Carmen, muchas gracias por tu comentario. Así es, tenemos todavía mucha desinformación sobre un tema tan importante como la hidratación. Lo bueno es que ahí vamos, entregando información útil y de calidad. De esa manera nos vamos educando y encontrando lo que le viene mejor a nuestro bienestar 🙂

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