Algunos apuntes sobre el azúcar (primera parte)

Estoy segura que ya sabes que el azúcar es malo para tu salud. Eso es algo que ya lo tenemos claro y bien aprendido. Por todo lado tenemos información al respecto. Por eso, en este post no te voy a hablar sobre eso. Prefiero que miremos juntos algunos aspectos un poco más prácticos puntuales.

¿De qué azúcar estamos hablando?

Esto es lo primero que me gustaría aclarar porque en medio del boom anti-azúcar, comenzamos a satanizar alimentos que es importante tener como parte de nuestra alimentación diaria. Un ejemplo de ello son las frutas.

Desafortunadamente, la guerra contra el azúcar se volvió una aliada perfecta de la obsesión por el peso y la delgadez. Eso ha hecho que se confundan las prioridades. Llegamos a asumir que es más sano un alimento procesado que esté etiquetado como “bajo en azúcar” o “sin azúcar”, que una fruta o un vegetal de los que se consideran dulces. ¿En serio crees que los productos químicos que contiene un producto desnaturalizado, son mejor para tu cuerpo que todos los beneficios que te puede dar una fruta, entre los que se incluyen vitaminas, minerales, fibra, hidratación…?

Entonces que quede claro, las frutas y los vegetales frescos y enteros no son los malos del paseo. Si bien es cierto que contienen azúcar, también son portadores de fibra. Eso hace que la metabolización de los hidratos de carbono no sean un problema para un cuerpo sano.

El azúcar sobre el que tenemos que poner toda nuestra atención es el que encontramos de forma añadida en los alimentos. Especialmente en los productos procesados. Muchas veces está ahí y ni siquiera lo notamos.

El azúcar escondida

Mas normal de lo que nos imaginamos, es encontrar endulzantes en la lista de ingredientes de casi cualquier alimento procesado. Antes de darte algunos ejemplos de esto, es importante hacer una salvedad: el azúcar puede disfrazar su nombre de muchas formas. Existen más de 50 nombres para referirse a ella. La mayoría son productos químicos, resultados de laboratorio. Se utilizan como endulzantes y estimulantes para los órganos del cuerpo que identifican los sabores.

Cuando en una lista de ingredientes leas nombres como (por tan solo nombrarte algunos), maltosa, sacarosa, edulcolorantes de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa o JMAF (este es de los peores), endulzante a base de remolacha, jugo de caña deshidratado, dextrosa, maltodextrosa, maltodextrina, maltol…en realidad lo que significa es: azúcar.

Estos engendros que endulzan pueden encontrarse en productos procesados como salsas (mayonesa, mostaza, salsa de tomate…), aderezos para ensaladas, embutidos (jamones, mortadelas, salchichones…), jugos y zumos de frutas (y ahora que está de moda también en los de vegetales), yogures (incluido el famoso yogur griego), papas fritas, alimentos etiquetados como “bajos en grasa”, barritas de cereales…y la lista es prácticamente interminable.

No te confíes

Después de saber que el azúcar puede estar escondido en casi cualquier parte, también es importante que tengas presente que es mejor no confiarte en lo que dicen las etiquetas o la publicidad.

La legislación sobre etiquetado alimenticio puede variar de país a país. Eso significa, que los mínimos requeridos de ciertos nutrientes o características químicas y físicas de un producto no son las mismas para todo el mundo. Es por eso, que algunas veces cosas que compramos en un país, resultan siendo completamente diferentes cuando las compramos en otro.

De este hecho, se agarran muchas compañías de la industria alimenticia para promocionar sus productos de una manera poco sincera. Algunas veces, se leen etiquetas que dicen “sin azúcar”, “bajo en sal” o “bajo en grasa”, sin que eso signifique que sea totalmente cierto.

Negocios son negocios

No podemos perder de vista que cuando hablamos de la industria alimenticia estamos hablando de un negocio como cualquier otro. Los productos tienen que saber bien para poder venderlos. La mejor forma de darles sabor es con azúcar, sal y grasa. Entonces puede pasar, que cuando se le quita del uno, sea necesario agregarle del otro.

Por eso es importante que sepas a qué te enfrentas. Que puedas identificar un producto saludable de uno que no lo es. Así que ya sabes, no porque tengan esos anuncios en sus etiquetas, significan que sean buenos para tu salud.

Tengo que decirte, que donde a mi me parece más fuerte que sucedan todas estas cosas es en los alimentos infantiles. La mayoría de los alimentos procesados infantiles tienen una alta cantidad de azúcar en su composición. Llegan incluso a tener casi casi que el mismo porcentaje que una bebida gaseosa azucarada.

Digo que me parece fuerte, porque solemos creer que los alimentos infantiles son de buena calidad. Suponemos que están hechos de buena manera para alimentar a nuestros pequeños. Pues la verdad es que, como ya te dije, se trata de negocios que necesitan vender y tener clientes recurrentes. Así que mejor no te confíes sin importar si es un producto para niños, o uno de tus famosos productos maravilla para la dieta, acostúmbrate siempre a leer la lista de ingredientes.


Ahora es tu turno, cuéntame si te has encontrado azúcar o endulzantes en un lugar donde no te lo esperabas.

Te cuento que este post tiene una segunda parte. No dejes de visitarla si quieres tener más herramientas para mejorar tu relación con el azúcar. Y si crees que esta información le puede ser útil a alguien, por favor compártela. Ayúdanos a que cada vez seamos más los que emprendemos acciones para tener un mundo más saludable y feliz.

13 comentarios en “Algunos apuntes sobre el azúcar (primera parte)”

  1. Hubo una temporada en donde no quería ni probar frutas ni postres hechos por mí misma. Después de informarme más me di cuenta que como bien dices, el azúcar se encuentra escondida en un montón de productos que solía comer a diario… Sin darme cuenta consumía quizá más azúcar en estos productos de lo que yo creía, un ejemplo es el pan de barra para los famosos sándwich o los cereales de caja que pintan como «saludables». Al final opte por no temerle a la fruta o a mis postres (estos últimos con moderación). Y otro tema es que resulta mucho más perjudicial la mayoría de los endulzantes, en México por ejemplo está la marca svetia o splenda y antes de informarme solía preferir este tipo de endulzantes a los azúcares naturales, como el piloncillo. Creo que ese es un tema que también la gente desconoce, muchas veces por satanizar el azúcar nos vamos por opciones que incluso son más dañinas. Todo está en la moderación y en informarnos a fondo. Gracias por tu post! Concuerdo totalmente.

    • ¡Alita! Gracias por leerme 🙂 Tienes razón, son muchos los productos engañosos en asuntos relacionados con endulzar. Detrás de una etiqueta de comida «saludable» puede ir cualquier cosa. Saber eso, hace que me guste mucho cuando dices «antes de informarme», ahí es donde está la clave de todo. Por eso creo, que en vez de tildarlos como buenos o malos, lo importante es ser capaz de identificarlos y luego, decidir de forma consciente si queremos hacer o no uso de ellos.

  2. Tu post me a venido como anillo al dedo. Hace tiempo escuché que la azúcar es muy mala para la salud, así que me tome la tarea de eliminarla de mi dieta y de la casa. Llevo más de un año que no compro una bolsa de azúcar. Ahora con tu post tomare en cuenta las etiquetas de los productos que compro para detectar cuáles tienen azúcar escondidos y así empezar a evitarlos. Muchísimas gracias por tu post, estaré atenta a la segunda parte.

    • Me alegra saber que el post te ha dado herramientas qie pueden útiles en tu proceso de reduccion del azúcar. Todo comienza a mejorar cuando aprendemos a identficar los regalos de la naturaleza. Son muchos y muy variados los alimentos naturales que nos aportan ese dulcecito que nos falta, solo es cuestión de saber buscarlos

  3. Muchas gracias Ana por este fantástico post sobre el azúcar escondido en los alimentos procesados. Yo soy asidua a comer platos precocinados, sobre todo al mediodía, y siempre es por falta de tiempo. A partir de ahora leeré los ingredientes con otra mirada y pondré especial atención al tema de los azucares. Muchas gracias de nuevo.

    • Hola Verónica, el azúcar es tan solo uno de los elementos a tener en cuenta a la hora de leer etiquetas. En especial si se trata de alimentos procesados. No dejes de leer el post sobre ese tema que enlazo en este artículo, seguro que te va a dar mucha más información que te será de utilidad

  4. Hola Ana,
    Llevas toda la razón, es una barbaridad la cantidad de azúcar que contienen los alimentos procesados y yo incluso haría otro repunte más, el azúcar crea adicción y mucha. Tengo dos hijos y sé de lo que hablas cuando dices que en los alimentos para bebés y niños el azúcar es el ingrediente «estrella», casi el único en muchos alimentos. También estoy contigo cuando dices que esto es un «negocio» y de los grandes… para que luego hagan campañas contra la obesidad infantil… es mucha la impotencia que se siente cuando se empieza a hablar sobre estos temas, muy serios, que incluso se llega a frivolizar y quitarle importancia. En fin, no nos queda más que informarnos, leer las etiquetas e intentar enseñar a nuestros hijos en que se basa una alimentación sana y equilibrada. Muchas gracias por toda la información que nos ofreces, estaré atenta a la segunda parte. Besos.

    • Es cierto que la cosa no pinta tan bien, pero ánimo, que no hay que sentirse impotentes. Tenemos mucho poder en nuestras manos. El que nos da la posibilidad de elegir, de aprender y de enseñar. Son acciones que no debemos menospreciar. Cada vez que les explicas a tus hijos sobre este y otros temas que los pueden ayudar a tener una vida más saludable, estas utilizando ese poder. Por rso te invito a dejar fuera la preocupación, tú ya estás tomando acción de una manera muy importante

  5. ¡Hola, guapa!
    El azúcar y nuestra exposición a él es un tema controvertido que suscita siempre polémica. El supermercado está lleno de productos que se ofertan como saludables y que en realidad no lo son porque llevan cantidades escandalosas de azúcar y sal. Yo recomiendo siempre revisar las etiquetas y poner la atención en la dosis de azúcar y sal por ración. Por otro lado, la alimentación infantil está plagada de productos altos en azúcar que el marketing vende como sanos. Es un tema que me indigna porque tengo un niño pequeño y trato de evitar su exposición a esos productos por sistema. Te felicito por el post, ya que es muy necesario informar y reflexionar sobre esta cuestión. Un abrazo.

    • Aprender a leer etiquetas es un tema que, cada vez más, se vuelve algo de necesidad básica. Es importante aprender y enseñar a identificar los venenos que quieren vendernos. Nos queda mucha tares en este oficio de enseñar a ser más conscientes, pero ya comenzamos que es lo importante

  6. Ana gracias bella. Una consulta y la Stevia es menos dañina o es la misma cosa. Yo he disminuido muchísimo el consumo de azúcares refinadas ni blanca ni morena, sin embargo cuando quiero endulzar algo le pongo o miel o Stevia. Entiendo que la miel también tiene su historia pero tú que has leído más sobre nutrición y conoces del tema qué me puedes recomendar. No es que la use siempre, pero si hay algo que quiera endulzar es lo que estoy usando. Absolutamente de acuerdo contigo en que es mil veces la azúcar natural de una fruta que un alimento artificial cuya caja dice bajo en azúcar. Y ni qué decir de las gaseosas cero, las eliminé y no las consumo. Ese solo paso me llevó a bajar de peso sin buscarlo. Espero me ayudes a aclarar lo de la Stevia. Gracias.

    • En realidad, no se trata de que elimines el “dulce” de tu vida si no quieres hacerlo. La verdad es que los alimentos buenos o malos no existen. Depende de lo que quieras lograr y la percepción que tengas sobre ellos.

      Para el caso específico del azúcar, mi recomendación es poner la atención sobre los procesados y las bebidas azucaradas. Por lo que me dices, eso ya lo has hecho y te hace sentir mejor. ¡Muy bien!

      En cuanto a la estevia, el asunto está en que sea estevia de verdad. La estevia es una planta de la que se usan sus hojas. Esas se secan y se muelen, generando un polvo verde que se usa para endulzar. También se pueden usar haciendo una reducción que da origen a un líquido espeso y oscuro. Al ser una planta, tiene un sabor amargo a pesar del dulce.

      Generalmente, lo que se vende en el mercado como estevia es un producto químico que tiene un mínimo porcentaje de esteviol (el compuesto químico dulce de la estevia), algunas veces producido en laboratorio. Suelen ser polvos blancos que dan la sensación de parecerse al azúcar. Deberían ser verdes, que es el color de la planta. Revisa los ingredientes, una estevia “de verdad” solo debe ser estevia molida. Si tiene más ingredientes, puedes estar ingiriendo químicos y procesados.

      En cuanto a la miel, a mi me encanta. Tiene muchas propiedades antibacterianas y analgésicas. Solo me aseguro de que sea procedente de lugares donde las abejas sean tratadas decentemente. Con ella el problema no es de nutrición sino de ética.

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