¿Cómo cuidarme cuándo estoy enfermo en cama?

En estos días de mucho frío, puede no parecernos tan extraño que comiencen a aparecer muchos resfriados y molestias. Sentimos que la enfermedad ronda en el ambiente y algunas veces, nos volvemos presa de ella. Por eso, es normal que queramos averiguar que podemos hacer o consumir para aliviarnos lo más rápido posible. Déjame contarte algunas cosas sobre lo que le pasa a tu cuerpo cuando está enfermo. He de decirte, que eso aplica para cualquier situación que requiera reposo como parte de la recuperación, incluyendo los post-operatorios.

¿Por qué no es malo no comer?

El cuerpo tiene una capacidad innata de autosanación. Está diseñado para repararse cuando es necesario. Sin embargo, para poder hacerlo, necesita energía y buenos materiales. Los dos recursos los obtiene de la alimentación. Entre mejor nos alimentemos, mejores recursos y materiales tendremos para sanar. Pero OJO, que eso no significa comer en grandes cantidades. Significa comer de forma adecuada.

Resulta que la digestión es una actividad corporal que consume mucha energía. Si cuando estamos enfermos nos alimentamos con alimentos que requieren pesados procesos de metabolización, le estamos quitando al cuerpo la posibilidad de recuperarse de forma más rápida. Esto es, porque va a estar gastando sus recursos en digerir y no en sanarse.

Es normal no tener hambre cuando se está enfermo. El cuerpo está empleando su energía en su recuperación, no le interesa tener que andar digiriendo. Así que, una de las reglas más importantes es no obligarse a comer. Hay que aceptar la sabiduría del cuerpo y aprender a escucharla, si no quiere comer está bien. Y cuando tiene hambre, hay que procurarle alimentos adecuados.

¿Qué se debe evitar?

Según esto, la alimentación en esos días debe ser una que provea una adecuada nutrición, sin consumir grandes cantidades de energía en su digestión y metabolización. Es decir, que buscamos alimentos ligeros y muy nutritivos, a la vez que debemos evitar los más pesados y demorados en su proceso de digestión.

Por producir inflamación sin aportar mucho valor nutricional, los azúcares en cualquiera de sus formas deben quedar por fuera de una dieta de recuperación. Si te hace mucha falta el dulce, puedes recurrir a la fruta, que por su alto contenido de fibra, evitará los picos de índice glicémico.

Entre los que toman mucho tiempo en metabolizarse se encuentran las grasas que no son buenas. Ahí se incluyen los fritos y buena parte de la proteína animal. Las carnes en general se demoran muchas horas en digerirse completamente. Si en esos días se van a consumir animales, es preferible que se hagan a través de un caldo de huesos que haya sido cocinado por muchas horas. Las presas de carne, pollo o pescado, pueden esperar hasta que el cuerpo esté en mejores condiciones.

Los lácteos tampoco son una buena idea. Además de no ser tan bien recibidos por el organismo, producen mucosidad e inflamación. Justo las cosas que son parte del proceso de enfermedad y que queremos eliminar de nuestro cuerpo.

También se deben evitar todos los alimentos procesados. En esos días de enfermedad, procura que no haya nada de paquete. No a las harinas refinadas, a la sal y el azúcar refinada, al arroz blanco, a los embutidos, a los conservantes, los colorantes, los saborizantes. Nada de eso te conviene, por el contrario, va a ayudar a que tu cuerpo se enferme más. Si no sabes cómo identificar los malos ingredientes en un alimento, puedes revisar este post.

Imagen de Cala. Tomada de unsplash.com

¿Qué si se debe consumir?

Por supuesto, los reyes de la fiesta son, como siempre, los vegetales. Preferiblemente cocinados. Si además se tiene alguna predisposición intestinal, pueden licuarse o molerse, para que sea más fácil su absorción. Es decir, que las sopas y cremas son una muy buena idea.

También entran en la lista, como ya lo dijimos, las frutas. Y aquí hay que hacer una salvedad. Estamos hablando de frutas enteras, no de jugos/zumos. Los extractos de fruta no convienen para nada. Al no tener la fibra se convierten en una bebida azucarada, y recordemos que el azúcar es de los alimentos a evitar.

Otros alimentos que entran en la lista son los cereales integrales. Bien cocinados se convierten en una comida suave, de fácil absorción, rica en vitaminas y minerales. Junto a los vegetales hacen un buen equipo para proveer al cuerpo de la mayor parte de sus requerimientos.

¿Y para la inflamación?

Si bien es cierto que desinflamar el cuerpo es un proceso que requiere una combinación de buenos hábitos, existen algunos alimentos que ayudan a facilitar la tarea. El trío por excelencia, ya que también tienen propiedades analgésicas, lo conforman el jengibre, la cúrcuma y la piña. No tienen que consumirse de forma simultánea, pero será ideal si se logra asegurar el consumo diario de alguno de los tres.

Una buena opción para esos días, que además resulta muy reconfortante, es la leche dorada.

También son muy recomendadas las infusiones de ciertas hierbas que tiene un poder descongestionante y cicatrizante como la ruda, la manzanilla y la caléndula.

Imagen de Roman Kraft, tomada de unsplash.com

No todo es alimentación

Por supuesto, la alimentación es sólo una parte de los varios cuidados que deben tenerse en un proceso de recuperación. Es cierto que puede verse como la más grande, porque comemos varias veces al día. Pero eso no significa que las demás no sean igual, o incluso, más importantes.

Meditar

Existen otras acciones a las que se las ha podido comprobar su poder en diferentes procesos de recuperación de enfermedades. Por ejemplo, se sabe que la meditación acelera el proceso de recuperación en más de un 40%. Así es, algo tan simple como respirar de forma consciente puede traernos muchos beneficios cuando el cuerpo no está en su mejor forma.

Si quieres saber más sobre la meditación puedes leer los post que te dejo aquí y aquí

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Dormir suficiente

Para recuperrarse, también resultado muy efectivo tener un sueño suficiente y adecuado. ¿Cuántos malestares no se arreglan con tan sólo una siestica? Así es, cuando se habla de tener un sueño reparador, no se está teniendo una metáfora. En realidad, el cuerpo cumple varias funciones de reparación corporal mientras duerme. Esas mismas funciones son las que queremos que se potencien en un momento de convalecencia.

Algunas veces, ni siquiera son necesarias las medicinas o los cuidados especiales. Puede pasar, que el cuerpo solamente necesite un buen descanso y mucho sueño para recuperarse de algunos de sus males. Puede pasar también, que algunas veces, las enfermedades sean tan solo una forma que tiene el cuerpo para pedir descanso de manera obligada.

Amor

Puede sonar a disco trillado, pero recibir mucho cariño es una manera de recuperarnos mucho más rápido de cualquier enfermedad. Si el amor está presente podremos tener un balance químico que nos ayude en nuestra sanación.

Ese bienestar, también lo notaremos si la comida que nos alimenta está preparada con amor. Al igual que si mientras estamos convalecientes recibimos cuidados cariñosos y con preocupación sincera. Recibir amor es tan importante como tomar una buena medicina.

¿Tienes alguna otra recomendación para tener una pronta y adecuada recuperación? Compártela con nosotros en los comentarios 😉

14 comentarios en “¿Cómo cuidarme cuándo estoy enfermo en cama?

  1. Buen post Ana, en mi caso la semana pasada que estuve enferma me sirvió muchísimo el descanso como bien lo mencionas. Y el amor jejeje.

  2. Que buen post, y que importante lo que dices de que hay que saber escuchar al cuerpo. Cuando estás enfermo suele apetecer comer poco y descansar mucho pero, además, es cierto que también estamos más “mimosos” porque el cariño también es necesario. ¡Me ha encantado! Un post genial y muy útil en estos días de resfriados y gripes.

    • Gracias por leer. Me alegra mucho que te hay gustado. Tal y como dices, a veces para recuperarnos no necesitamos tanto. Descanso y muchos amor puede ser la clave de todo 🙂

  3. Mi madre, siempre, desde pequeñas, cuando estábamos malas, nos decía “¿Qué te apetece comer? Eso es lo que mejor te va a sentar” Menos mal que estábamos pachuchas y no pasábamos de pan con jamón york 😛

  4. Sabia que la alimentación influye en nuestro estado de ánimo, pero desconocía hasta qué punto. Me ha encantado leerte, la verdad es que tiene mucho sentido lo que comentas. Me voy a hacer asidua a tu blog ¡Me gusta mucho tu enfoque!

    • Hola Carmen, me da mucho gusto leerte y saber que te gusta lo que comparto 🙂 Estaré muy feliz de tenerte por aquí como asidua visitante. Y sí, la alimentación es una parte muy importante de nuestro estado de ánimo. No sólo a nivel emocional, también químico y biológico. Si nos damos buena gasolina, nuestros neurotransmisores y hormonas van a poder funcionar correctamente. Eso se va a traducir en que nos vamos a sentir mejor. Si a eso le sumamos la parte emocional, tenemos una muy buena combinación de bienestar 😉

  5. Hola!!!
    Fantásticas recomendaciones para recuperarnos pronto cuando estamos convalecientes. No creo que pueda añadir nada más. Me ha parecido de lo más completo.
    Gracias por compartirlo. Besos!!

  6. Hace poco descubrí la leche dorada y me ha gustado mucho. La tomo de vez en cuando porque he leído que la cúrcuma puede manchar el esmalte de los dientes, ¿sabes si es cierto?
    Por cierto, creo que el ingrediente básico para cuidarnos mientras estamos enfermos es el amor 🙂

    • Pienso lo mismo que tú. Para mi amor descanso y descanso son la clave. Respecto a la cúrcuma. Ella mancha todo, sobre todo cuando usas la raíz fresca. Pero los dientes no. Yo la uso prácticamente a diario y te aseguro que no tengo mis diente manchados. Sí que sí que más de una cosa en mi cocina está amarilla. También mi cepillo de dientes Pero no mis dientes. Esos siguen relucientes d blancos

  7. Casi que tomo apuntes del artículo! Me ha parecido genial. Nota mental: no forzar a comer. Voy a tener todos estos consejos muy en cuenta cuando esté yo o alguien de mi familia enfermo. Quería hacerte una pregunta, ¿Se podrían tomar las mismas consideraciones con alguien quien tiene varias enfermedades? Hablo de mi abuela que en general tiene bastante dolor y diferentes símptomas, no está en cama puede hacer vida más o menos normal pero ningún día se encuentra bien del todo. Muchas gracias.

    • Hola Aida,
      Muchas gracias por leer y por contarme que te ha gustado. Me alegra saber que lo que escribo te puede ser de utilidad.
      Respecto a la pregunta que me haces, en general, se trata de sugerencias que funcionan bien para cualquiera. Sin embargo, cuando son casos tan específicos como el que cuentas de tu abuela, es importante prestar atención a sus particularidades. Sobre todo en el caso de la alimentación, vale la pena tener muy claro qué le sienta bien y qué no. Lo de la meditación y el cariño, si son cosas que se pueden aplicar sin límite a cualquier edad y con cualquier condición. Entre más tengamos de ellas mucho mejor 🙂

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