El detox y su ¿magia?

Hace unos días, estuvimos en un almacén por departamentos. Andábamos buscando algo que necesitábamos para nuestra cocina, y no pudimos evitar pasarnos por la zona de los libros…nunca podemos evitarlo 🙂 La imagen que me recibió en esa parte del almacén, me sorprendió. La palabra detox flotaba en el ambiente. Al principio, creí que era yo con mi imaginación estimulada. Faltaban pocos días para dictar mi taller sobre el tema y lo había estado preparando, así que era normal estarlo viendo por todas partes. Pero de pronto, el amorcito se me acercó y me hizo el comentario, «¿es impresión mía, o hay detox por todos lados?»

Habiendo confirmado que no era cosa mía, comencé a revisar en detalle lo que ofrecía el lugar. Libros de sopas detox, jugos detox, smoothies detox, programas detox, comidas detox…todo lo que te quieras imaginar con la palabra detox en su título. Hasta había unas licuadoras (batidoras), y unos vasos, promocionados como los correctos y necesarios para hacer detox. Es como si esa palabra creara magia. Como si por comprar un libro lleno de sopas detox, automáticamente fuera a borrar todos mis pecados.

Los detox y la parte fácil de la vida

Un programa detox puede ofrecer varias cosas, dependiendo el enfoque hacia el que se oriente. Están los que prometen  dejar el cuerpo como nuevo, haciendo un borrón y cuenta nueva con los excesos. Están también los que alientan la ilusión de perder los kilos ganados. Los hay también, que buscan ayudar con adicciones…y así, podemos seguir enumerando.

Sin embargo, el boom del detox y sus promesas, no es otra cosa que la incansable búsqueda de la fórmula mágica. A los seres humanos nos gustan las cosas fáciles. Buscar la ley del menor esfuerzo está en nuestra naturaleza más instintiva. Por eso no es extraño pensar, que si nos ofrecen remediar años de malos hábitos, con tan solo unos días de alguna fórmula «especial», pues nos llame la atención. La pregunta es, ¿en serio crees que eso es posible?, ¿de verdad crees que con unos pocos días de alimentarte de aire y jugos verdes, vas a dejar atrás, «como por arte de magia», los varios años que llevas dándole a tu cuerpo descuido y malos tratos?

Pues creo que mi obligación, como alguien que trabaja en estos asuntos, es bajarte de esa nube en la que te ha montado el marketing. Porque de eso se trata de marketing. Incluso algunos programas que pueden resultar muy útiles y serios, de esos que buscan enseñar a alimentarse de forma más limpia, o a tener hábitos de vida más saludables, optan por poner en su título la palabra detox para alcanzar mejores ventas.

Siempre recuerda que las fórmulas mágicas no existen. Deja de pensar que detrás de una moda, se esconde la píldora que resuelve todos nuestros males.

Té detox

¿Qué es detox?

La detoxificación es un proceso natural de nuestro cuerpo. Tenemos todo un sistema de órganos, glándulas, conductos y tejidos, que tienen como función principal echar para afuera todo lo que no nos sirve. Dentro de este conjunto, se destacan algunos de nuestros órganos más importantes: la piel, el hígado, los riñones, los intestinos y los pulmones. Se llama sistema emuntorio. Seguro que si los busca en internet, vas a encontrar montones de información.

Lo que pasa cuando tomamos o comemos algunas de estas «pócimas» mágicas, es que estimulamos o facilitamos el trabajo de esos órganos. Algo que deberíamos preocuparnos por hacer todos los días de nuestra vida, no sólo durante la semana que será nuestra tabla de salvación. ¿Qué crees tú qué pasa en tu interior cada vez que comes o bebes alimentos procesados, llenos de químicos que el cuerpo no reconoce?, ¿cómo te imaginas a tus órganos cuando fumas, o cuando te pones cremas y maquillajes fabricados a base de ingredientes impronunciables?, ¿alguna vez has pensado en tu cerebro cuando no duermes lo suficiente?, ¿o en tus órganos, músculos y huesos cuando pasas días enteros sin activar tu cuerpo?

Aún más común, ¿qué crees que te pasa por dentro en esos momentos en que estás lleno de enojo y molestia generando desbalances hormonales? Con todo eso, sólo te estás lastimando y sobrecargando de trabajo. Estás arrinconando a cada una de tus partes hasta llevarlas al punto en que no dan más y comienzan a funcionar mal, o simplemente, no logra hacer más su trabajo.

¿Y después?

Entonces llegamos a la parte que más curiosidad me genera. ¿Qué hacer después de someterse a un programa intenso de detoxificación?, ¿cómo salir de él?, ¿cuánto volver a esperar para volver a saltar sobre el alcohol, el café, la mala alimentación, etc.? Seguramente, la mayoría de los programas traen instrucciones sobre cómo hacerlo, pero la pregunta real es: ¿tiene sentido?, ¿de veras es lógico limpiarte para volver a llenarte de porquerías? En mi cabeza racional, eso no tiene razón de ser.

Detoxificarse es un trabajo de todos los días. Estamos metidos en un mundo en el que el cuerpo sufre por el solo hecho de respirar. Es nuestro deber informarnos, aprender a conocernos, saber cómo hacerle para tratarnos bien y lidiar con los venenos que nos rodean en nuestro día a día. No te estoy sugiriendo que te escondas y te olvides del mundo para poder estar a salvo. Solo tienes que conocerte, entender el proceso y encontrar el balance. No hay mejor programa detox que los buenos hábitos.

Así que, por favor, deja de pensar que puedes hartarte de porquerías en las vacaciones y luego venir a solucionarlo como si nada con unos días de detox. Es tu responsabilidad, aprender a disfrutar sin hacerte daño y quererte lo suficiente para preocuparte por hacerlo, sin pretender dejarle toda la carga a un libro o un programa lleno de fórmulas mágicas y publicidad llamativa.

5 comentarios en “El detox y su ¿magia?”

  1. Cuanta razón en tus palabras, creemos que nuestros malos hábitos pueden ser corregidos con «pócimas mágicas» y lo mas inteligente sería crear buenos hábitos y costumbres para no tener que corregir los excesos.

    • Para nada en la vida funcionan las pócimas mágicas. Tal vez no funcione tan rápido pero sí es mucho más efectivo, lograr hábitos conscientes 🙂

  2. Está muy de moda todo lo detox, yo también lo he notado. Y lo gracioso es que, como bien dices, el cuerpo ya sabe hacer eso solo, no es necesario atiborrarlo a licuados durante una semana. Y por supuesto, de nada sirve no cuidarse durante 11 meses y pretender solucionarlo en 1. Es cuestión de hábitos y de llevar una vida saludable.

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