El maravilloso chocolate

El chocolate es algo por lo que muchos nos sentimos profundamente atraídos. Con sólo imaginarlo se nos hace agua la boca y se nos estimulan los sentidos. Sin embargo, no es extraño encontrar personas que no tienen idea de donde sale ese lujorioso producto. Mucho menos, están al tanto de los riquísimos beneficios que le puede traer a la salud.

Antes de contarte de dónde viene el chocolate, quiero hacer una salvedad. Cuando hablo de chocolate, me estoy refiriendo a él en su versión más natural, es decir, el cacao. De ese es que te voy a hablar en este post.

Cacao o cacaotero, es el nombre dado a un árbol originario del continente americano. De sus frutos, que tienen la particularidad de nacer directamente del tallo del árbol, se pueden extraer varios productos, gracias a procesos mecánicos. De ahí se obtienen los nibs de cacao, la manteca de cacao, la pasta de cacao y el tan codiciado cacao en polvo.

En la actualidad, gracias al nuevo despertar hacia una vida más saludable, el uso del cacao en las cocinas de las casas es cada vez más común, sobre todo del cacao en polvo. Ese polvito marrón que como si fuera una pócima mágica, logra hacer que cualquier cosa quede sabiendo y oliendo a chocolate. ¡Yumi!

Los beneficios

Lo mejor de todo, es que se trata de una delicia llena de nutrientes. Una de las propiedades más conocidas del cacao, es la de actuar como estimulante del sistema nervioso central. Razón por la que muchas personas lo utilizan como sustituto del café y otras bebidas energéticas. Ahí es necesario hacer una aclaración. Resulta, que una de las sustancias que hacen del cacao un estimulante, es la cafeína. Así es, aunque en pequeñas cantidades, nuestro amado cacao tiene cafeína.

Otra de sus ventajas, es la de ser un muy buen antioxidante, gracias a su alto contenido en flavonoides. Esas mismas sustancias, unidas a los ácidos grasos, que tiene ese fruto en altas cantidades, lo hacen un buen aliado para mantener la salud del corazón, y por consiguiente, los buenos niveles de colesterol y tensión arterial.

Siguiendo con las maravillas chocolateras, se sabe que el cacao tiene un alto contenido de magnesio, tan necesario para regular diversas funciones corporales, entre las que se encuentra el sueño. También contiene otros minerales como potasio, zinc y manganeso, y varias vitaminas, en particular las del grupo B.

La mala fama

Entonces, si es cierto que tiene tantas propiedades, ¿por qué nos han enseñado que debemos restringir su uso? La respuesta es muy simple. Estamos acostumbrados a asociar el cacao con el chocolate comercial, y ese suele venir mezclado con otras sustancias, como el azúcar, que a diferencia del maravilloso polvo chocolatoso, no son nada benéficas para la salud.

Por otro lado, al ser un potente estimulante, es importante consumir el cacao con cierta moderación. En particular, si no se tiene una vida lo suficientemente activa, para consumir toda la energía que se libera.

Como puedes ver, el problema no es del cacao. El problema lo tenemos en nuestra cabeza, pues como sociedad hemos transformado un producto lleno de beneficios en una bomba de enfermedad, que consumimos sin ningún tipo de moderación…pero eso sí, con mucha culpa.

Cacao Vs. Cocoa

Ahora vamos con otra parte, cuando uno es un enamorado del chocolate (como yo), es muy, pero muy importante tener bien clara la diferencia entre estos dos términos. Sobre todo, si además de ser amantes del chocolate, te gusta disfrutarlo en una versión saludable.

Ya que tenemos claro qué es exactamente el cacao, y las maravillas que puede hacer por nuestra salud. Ahora quiero contarte cuál es el proceso que sufre el fruto para transformarse en los diferentes productos que se pueden obtener de él.

Las transformaciones

El proceso inicial de la semilla del cacao es muy similar al del café. Primero, el fruto carnoso, que se asemeja a una mazorca, es fermentado. Posteriormente debe secarse. La forma artesanal para el secado es la exposición al sol. Sin embargo, gracias a la creciente demanda de cacao en polvo, se ha comenzado a generalizar el huso del horno, sometiendo los granos a un calor superior a los 42°C, logrando así que se pierdan muchas de sus propiedades.

Cuando los granos ya están completamente secos tienen dos opciones. La primera es triturarlos, así se convierte en lo que en el mercado se conoce como nibs de cacao. La otra opción, es continuar con el proceso mecánico, para eso, las semillas se ponen en una prensa. Con el prensado se logra fundir las semillas y se obtiene la pasta de cacao. Esa pasta ya es en sí misma un sub producto del cacao, pero también existe la opción de continuar el proceso.

Si se quiere obtener más, la pasta se vuelve a poner en una prensa. Estas prensas, están ubicadas en espacios que logran ciertas condiciones de humedad y temperatura, necesarias para lograr las reacciones físicas y químicas esperadas. La pasta prensada comenzará a gotear su parte grasa, logrando separarla completamente del resto de componentes. Entonces, se obtienen otros dos subproductos, la parte grasa es la manteca de cacao y lo que queda es el cacao en polvo.

El resultado

Hasta este punto, no se ha añadido ningún otro compuesto. Todos los productos que se han obtenido han salido única y exclusivamente de las semillas del fruto del cacao. Sin ninguna adición, el sabor del cacao suele ser fuerte y amargo, es por eso que para hacerlo comercialmente más atractivo, se le suelen añadir endulzantes y saborizantes. Si bien es cierto que el sabor se transforma totalmente, se vende mucho mejor.

Justo eso es lo que pasa con la cocoa. La cocoa es un producto creado a partir del polvo del cacao, pero no es cacao en polvo. El polvo de cacao es uno de sus ingredientes. El solo hecho de que la cocoa tenga una lista de ingredientes ya la hace diferente al cacao. Generalmente, entre los ingredientes de la cocoa se encuentran saborizantes y endulzantes, a veces también, algunos espesantes y conservantes. Lo mismo sucede con el chocolate para tomar que se encuentra en los supermercados, sin importar si son en barra o en polvo, suelen tener una larga lista de ingredientes, que muchas veces contienen cosas que deberíamos preferir no meter en nuestro organismo.

Entonces ya sabes, cuando en una de mis recetas te diga que uso cacao en polvo, me refiero al de verdad verdad, al que está lleno de los regalos que nos ofrece la naturaleza 😉

1 comentario en “El maravilloso chocolate”

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