Manzana con salsa de tajine (tahine)

Esta es sencillamente una forma rápida y deliciosa, de calmar un antojo, a la vez que se logra algo rico y nutritivo en un snack. Lo único que hay que hacer es picar una manzana (o la fruta de tu preferencia) en cuadros y bañarla con una salsa de tajine. Para servir se espolvorea con algo de nuez picada. Más sencillo imposible.

¿Qué es el tajine (o tahine/tahini)? No es otra cosa que un puré cremoso de ajonjolí. Se puede hacer en casa, de hecho, he estado probando una receta para compartir con ustedes, espero poder hacerlo muy pronto. Sin embargo, se consigue fácil en el supermercado (con decirles que hasta se encuentra en mi pueblo del alma). Lo pueden encontrar blanco o un poco más oscurito, eso depende del tipo de ajonjolí con que se fabricó, y si se hizo con la semilla cruda o tostada. En cualquier caso funciona 🙂 Eso sí, asegúrense de revisar los ingredientes para que no tenga porquerías añadidas. Un tajine ideal sólo debe tener ajonjolí, y algunas veces, podemos dejar pasar algo de aceite y sal; cualquier otra cosa es innecesaria y puede no ser benéfica para la salud.

El ajonjolí, y por lo tanto el tajine, es una excelente fuente de proteínas, antioxidantes y grasas buenas, lo que lo hace un buen proveedor de energía y de ácidos grasos esenciales, principalmente omega 6 y 9. Ayuda al funcionamiento del sistema circulatorio, previene las enfermedades cardiovasculares, ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre y la tensión arterial. También por sus altos niveles grasos y su contenido de proteína, tiene una absorción lenta, ayudando a tener una sensación de saciedad más prolongada, sin producir picos de índice glicémico.

Por sus contenidos de fósforo, mezclado con los ácidos grasos, activa las conexiones neuronales, ayudando a la memoria y la concentración. También mantiene la adecuada movilidad de los neurotransmisores. Es una altísima fuente de calcio (casi 70 mg. por cucharada), y otros minerales como el magnesio, el zinc y algo de hierro. En cuanto a las vitaminas, se destacan la provitamina A y algunas vitaminas del grupo B, especialmente la B9 (ácido fólico).

Como si no fueran suficientes todos sus aportes a nuestra salud, es muy versátil en la cocina. Sirve para usarle en preparaciones dulces (como la que les estoy compartiendo en este post) o saldas. Con él se pueden hacer salsas y aderezos de cualquier tipo, para acompañar casi cualquier cosa. A mí nunca me falta en la alacena, me ha sacado de apuros más de una vez.

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Ahora, ¿cómo preparar la salsa? ¡Muy simple! A una cucharada rebosante de tajine le agregan una cucharada de miel (puede ser menos, eso depende de qué tan dulce lo quieran). Se revuelve muy bien hasta que estén los dos ingredientes incorporados.

Si quieren la salsa un poco menos espesa, le pueden agregar agua. Eso sí, asegúrense de agregar el agua a cucharadas hasta tener la consistencia que más les gusta. Además, deben revolver muy bien después de poner cada cucharada, para que realmente se incorpore con el tajine y la miel.

Salud y sabor sin tanto complique y en menos de 5 minutos ¡A disfrutar se dijo!

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